Quisiera saludar la crítica y la polémica que Jadu Dris, de Somos Melilla, ha suscitado en torno a la Cátedra Amazigh que la Ciudad Autónoma de Melilla ha creado recientemente, así como el debate que ello ha generado.
Esta loable iniciativa de creación de una institución destinada al estudio y la promoción de la cultura amazigh, milenaria e indígena, ha sido siempre una reivindicación del Movimiento Amazigh. En su momento, el antiguo director de la UNED, el Sr. Ramón Gavilán Aragón, fue el primero en impulsar un centro de estudios amazighes que funcionó solamente durante dos meses antes de que el tránsfuga Aissa lo enterrara. Posteriormente, fue sustituido por el llamado “Instituto de las Culturas”, mientras que el anterior gobierno y su consejera socialista de Cultura prometieron la creación de la “Casa Amazighe”, cuyo borrador del proyecto había sido preparado por mi amigo Mustafa Akalay.
Durante mi participación en el segundo “Simposio Amazigh: Historia, Memoria e Identidad”, celebrado en la isla de Gran Canaria en junio de 2025, me alegré cuando nuestra consejera de Cultura, Patrimonio Cultural y del Mayor, portavoz y vicepresidenta segunda del Gobierno de Melilla, la Sra. Fadela Mohatar Maanan, anunció la creación de la Cátedra Amazigh. Sin embargo, inmediatamente después, quedé profundamente decepcionado con el nombramiento de Mohand Tilmatine como director. ¡Un nombramiento a dedo y sin concurso público de una persona que, según parece, es argelina de origen kabilio y nacionalidad alemana, y que defendió una tesis doctoral sobre el árabe dialectal!
En aquel fatídico momento, me vino a la memoria el triste episodio vivido por mi amiga la melillense Ekram Hamu Haddu, cuando quiso defender su doctorado en lingüística sobre la lengua amazigh en el Departamento de Lingüística de la Universidad de Granada. Uno de los miembros del tribunal, concretamente el catedrático arabista Emilio de Santiago, conocido por su alergia al tema amazigh, recurrió, según él, a un supuesto experto en lengua amazigh de la Universidad de Cádiz: el Sr. Tilmatine. Este último, en lugar de animarla por dedicarse al estudio de su lengua materna o, al menos, mantener una actitud objetiva, la machacó y la criticó severamente, pese a que él domina la variante kabilia y Ekram la variante rifeña de la lengua amazigh que se practica en Melilla. Y conviene recordar que entre ambas variantes existen numerosas diferencias lingüísticas.
Debo confesar que invité al Sr. Tilmatine, al menos, a tres grandes eventos culturales: el primero en Granada, en 1994; el segundo, en la Conferencia Euromediterránea de Barcelona, en noviembre de 1995; y el tercero, en el curso académico de la Universidad de Verano del Mediterráneo en Melilla, celebrado del 5 al 9 de agosto de 1996. Sin embargo, él jamás me invitó ni me propuso para ninguna actividad. Más aún: apoyé su candidatura a una plaza de profesor en Cádiz en detrimento del liguista marroquí Omar Ouakrim, quien había defendido su tesis en la Universidad Autónoma de Barcelona y la había publicado posteriormente en un libro titulado “Fonética y fonología del bereber”.
Desde el primer momento en que ocupó ese puesto, hasta su reciente jubilación, no dejó de desacreditar mi labor en favor de la cultura amazigh, no solo en España y en mi propia ciudad de Melilla, sino incluso en el extranjero. Tengo la firme convicción de que sus “buenos consejos” estuvieron detrás de mi exclusión del seminario organizado por la Universidad italiana de Nápoles sobre “Cultura material, identidad y construcción del patrimonio cultural amazigh”, celebrado en junio de 2024.
Quizá me equivoque, pero creo sinceramente que esta persona tiene el afán —o, mejor dicho, la obsesión— de monopolizar el tema amazigh en Cataluña, en nuestra ciudad autónoma de Melilla y, últimamente, también en las Islas Canarias; en definitiva, en toda España. Y, de este modo, controlar, aprovechar y concentrar las ayudas financieras destinadas a la promoción de la cultura amazigh que mis amigos catalanes el exdiputado Joan Tardà y la exdiputada Rosa Maria Bonàs en el Congreso de los Diputados durante la VIII Legislatura. Por consiguiente, resulta natural que tenga el reflejo de excluir a las competencias melillenses de esta cátedra e invitar preferentemente a sus amigos cabilios de Francia, como puede observarse claramente entre los participantes de la Jornada Internacional “El amazige en Melilla: una lengua de Europa”, organizada en el marco de la celebración del Año Nuevo Amazigh 2975.
Lo más sorprendente de Tilmatine es que una de las primeras actividades impulsadas desde la cátedra amazigh haya sido una jornada sobre el sistema de transcripción amazigh en alfabeto latino, celebrada el 19 de diciembre del año pasado. Sobre esta cuestión, quisiera señalar que considero claramente enemigo de la cultura amazigh a toda persona que exija escribir la lengua amazigh en los centros educativos utilizando el alfabeto latino, del mismo modo que lo son los arabistas o islamistas que anhelan imponer la grafía árabe, en lugar de utilizar su auténtico y milenario alfabeto tifinagh.
Los melillenses desconocen que tuve el mérito de ser la primera persona en proponer la creación de una “Cátedra Académica sobre Lengua y Civilización Amazigh” en la Universidad de Granada. El 12 de mayo de 2016, a propuesta de Vicente Moga Romero y de la Fundación Mediterránea “David Montgomery Hart” de Estudios Amazighes, que presido, el Instituto de las Culturas organizó un seminario en homenaje a mi difunto amigo, profesor y colega, el antropólogo norteamericano David Montgomery Hart, en el Hospital del Rey. En dicho acto participó el Dr. José Antonio González Alcantud, catedrático de Antropología de la Universidad de Granada, quien me aconsejó ponerme en contacto con la entonces rectora Pilar Aranda para proponerle este ambicioso proyecto.
Efectivamente, el 11 de julio de 2016 la rectora me recibió en el Decanato de la Facultad de Ciencias de la Educación de Melilla. En aquel momento me respondió que era difícil conseguir presupuesto para ello. Posteriormente, a comienzos de junio de 2022, me recibió nuevamente en el Rectorado de Granada, donde insistí en reiterarle esta legítima reivindicación [1]. Esta vez sí mostró predisposición favorable antes de ser reemplazada por el rector Pedro Mercado Pacheco en 2023.
El principal objetivo de esta oportuna cátedra debía ser la contratación oficial, mediante concurso público, de un profesor doctor universitario que pudiera impartir cursos de lengua amazigh destinados a estudiantes interesados en cursar una licenciatura profesional en dicha lengua, ¡y no convertirla simplemente en un centro cultural para jubilados extranjeros!
Muchos ciudadanos melillenses —y yo mismo— criticamos a los distintos gobiernos autonómicos de Melilla por mantener un enfoque superficial, folclórico y meramente músico-cultural de la cultura amazigh, careciendo de una auténtica voluntad política para promover de manera coherente y seria la lengua y la cultura amazighes. Destacan en celebrar por todo lo alto el Año Nuevo Amazigh, pero, por ejemplo, el PP, que gobierna con mayoría absoluta, no se atreve siquiera a reconocer oficialmente el Yenayer.
Ante el alarmante fracaso escolar —cuya tasa en Melilla duplica la media de la Unión Europea y alcanzó el 27,5 % en 2018 (Melilla Hoy, 25/08/2019)—, los responsables políticos melillenses del PP y del PSOE, este último por ostentar competencias ministeriales en materia educativa, deben trabajar urgentemente para integrar, de una vez por todas, la lengua amazigh en las escuelas públicas de educación infantil y primaria de Melilla. Todo ello con el fin de respetar el compromiso asumido por España y por nuestra ciudad autónoma con la Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias, en vigor desde hace ya un cuarto de siglo.
Permítanme insistir en recordar las recomendaciones de la UNESCO y del Banco Mundial: para combatir el fracaso escolar es fundamental proporcionar a los niños y niñas una educación en su lengua materna. Porque, como señalan estas instituciones, “cuando los niños comienzan la escuela en una lengua que hablan y entienden, aprenden mejor y son más capaces de adquirir otros idiomas; además, progresan con mayor facilidad en otras materias, como las matemáticas y las ciencias, y tienen más posibilidades de continuar sus estudios y disfrutar de una educación adaptada a su cultura y a sus condiciones locales” [2].
En definitiva, las ciudadanas y ciudadanos amazighes de Melilla están llamados a movilizarse para evitar que su cultura y su civilización sigan reduciéndose únicamente a lo folclórico, musical y gastronómico [3]. Tienen la responsabilidad generacional de defender y asegurar un buen porvenir para su lengua y cultura amazighes.
¡Luchad pacífica y democráticamente por vuestros legítimos derechos lingüísticos y culturales!
¡El destino del tamazight está en vuestras manos!
Rachid RAHA, Presidente de la Asamblea Mundial Amazighe y de la Fundación “David Montgomery Hart” de Estudios Amazighies
Notas:
[2]- https://elfarodemelilla.es/la-






